domingo 13 de abril de 2008

La llama más ardiente se consume igualmente rápido, por Sergio
Escrito por Sergio
Submundos: Nocturnidades

sábado 12 de abril de 2008
Cambios...
Habréis notado que el diseño del blog deja mucho que desear en estos momentos. Estamos dándole un lavado de cara al blog, con el objeto de empezar una nueva etapa, depurando los contenidos de Las Mil y Una Culturas, añadiendo nuevos enlaces interesantes y tratar de crear una red de pequeños grandes artistas...
Los artículos, fotografías, relatos... no se verán afectados (esperemos) por los cambios que se producirán.
¡Hasta pronto!

miércoles 9 de abril de 2008
Caballeros maltratados
que te muestras innoble,
innoble pues sin nobleza
ni entereza te escondes.
Entra, crepúsculo ajado
sin virtud mas con pecado,
pecado sólo de haber estado,
sin quererlo, encadenado.
Sal, miserable estampa
del tormento del guerrero,
guerrero de sucia espada
y caballo sin aliento.
Entra, noche de tinieblas,
y arropa con tu voz mi llanto;
llanto que por su belleza
vuelve loco al cortesano.
Decidme, oh señores del ocaso:
¿acaso no mienten las virtudes
y engañan los modales refinados?
Responderéis abochornados:
sólo quisimos escapar de lo que fuimos;
esclavos sin cadenas, amantes maltratados.
LeMarek. Barcelona, 2008
Submundos: Nocturnidades

martes 8 de abril de 2008

La inspiración es pura y mera casualidad, por Sergio
La inspiración innata, como acto que llega a ser potencia. Es la calidad de toda una relación de objetos y sentidos en el interior del mismo sujeto. Por ejemplo, el artista ya consagrado no puede inspirarse, sencillamente porque él mismo y su manera de expresarse son la inspiración en potencia; y en todo caso funcionan como objetos inspiradores, por ello mismo son Artistas. De hecho, es su ventaja: saber captar, focalizar y expresar su sentimiento. Cuando alguien habla sobre su falta de inspiración, no es ésta la que escasea, sino el sentimiento de poder contarla, divinizarla y materializarla, siendo ésta última la única prueba de que existe. Puede que se le llame inspiración a ese arrebato de virtuosidad que genera cosas sin esfuerzo. Pero no siempre la inspiración implica calidad. Es innegable que un artista del rango de Miguel Ángel, Dalí o Van Gogh (por citar algunos) ejecute con maestría una obra. Es innegable que estén bien hechas, pero es discutible su universalidad como fruto de la pasión de todo el género humano. Igualmente William Blake, Caspar David Friedrich o Gustave Moureau pudieron estar equiparablemente inspirados, pero no por ello sus obras se corresponden con el significado de belleza de otras. Así, no tiene por qué implicar la necesaria calidad que uno imagina cuando se le dice “estoy inspirado”. De este modo ¿Se podría decir que todo el género humano está inspirado, o que tiene la capacidad para ello? Bien podríamos decir que sí. Es cierto que no todos estamos inspirados, porque aludiendo a lo anterior no es algo latente y duradero, pero en algún momento los más hábiles hemos tenido la oportunidad de sentirlo, de saborear el placer y el regocijo que nos brinda el hacer cosas con la más absoluta certeza de que existen. La inspiración es ese flujo que acude sin haberlo buscado y que desaparece sin haberlo deseado, dejando en manos de la subjetividad su consenso.
Escrito por Sergio.
Sevilla, marzo 2008
A algunos artistas les empuja la necesidad,
la falta de talento. Creen que resucitan
su propia llama en la obra de arte y a eso
lo llaman inspirarse".
Joseph Anton Koch.
Submundos: Nocturnidades

martes 19 de febrero de 2008
Mis huesos, por Sergio
Mis huesos irán a parar a una caja de pino acolchada, cerrados en la oscuridad serán guiados por los hombros de mis amigos hasta el fuego. Habiendo bebido anteriormente de una botella de “bourbon“, en mi honor harán tragar el licor hasta sus vientres. En la más estricta intimidad cada uno de ellos me hará réquiem en su memoria. Horas después de mi transición se reunirán todos en torno a una mesa, quizás en alguna casa, quizás en la mía, quizás en un bar. Cada uno de ellos habrá jurado. Que en compañía suya he pernoctado, que el alcohol y el humo regaron por igual nuestras mentes, su más querida suerte fue la mía, la de los míos, que en su tiempo libre fui ocupante de su pasado y como tal les pertenezco. Habré sido como el perro que ha comido de las sobras, que digiere la misma carne que su amo.
“¿Porqué pedirle a otro que mate un caballo que es tuyo?”
Autor: Sergio
Submundos: Nocturnidades

miércoles 13 de febrero de 2008

El atardecer de los Omeya
Manolo nos manda esta preciosa fotografia tomada hace unos meses en Córdoba.
Submundos: Fotomundo

lunes 11 de febrero de 2008
¿Por qué conducimos por la derecha?
De hecho, algunos inicios apuntas a que ya en la época romana los carros circulaban por la izquierda en las calzadas del imperio, costumbre que perduraría durante toda la Edad Media. La explicación que se ha dado es que, como la mayoría somos diestros y en aquella época era habitual ir armando, la gente prefería dejar pasar al que venía de frente por su derecha, por si fuera necesario hacer uso de la espada.
En el siglo XVIII dos factores, uno económico y otro político, contribuyeron decisivamente al cambio. Por un lado, el de la proliferación de grandes carruajes para el transporte de mercaderías tirados por parejas de caballos en los Estados Unidos y en Francia. Como estos carruajes no disponían de asiento para el conductor, éste montaba en el último caballo situado a la izquierda, mientras la mano derecha le quedaba libre para el látigo que le permitía azotar al conjunto de caballos. Colocado así era normal querer ver a los vehículos que venían de cara circulando por la izquierda. Por otra parte, el hecho de que en la Revolución Francesa acabara con la costumbre de circular por la izquierda, una deferencia reservada hasta entonces a la aristocracia. Las invasiones napoleónicas extendieron esta norma a los países ocupados, norma que no fue aceptada por los países que resistieron a esta expansión, como el imperio Austrohúgaro, Gran Bretaña y Portugal.
En 1835 se estableció la obligación de circular por la izquierda en todo el Imperio Británico – excepto Egipto, país conquistado anteriormente por Napoleón -, a pesar de que el resto de países de Europa y América se inclinaban progresivamente por la conducción por la derecha. Este cambio comportó situaciones curiosas, como por ejemplo que en la Columbia británica y otros territorios anglófonos de Canadá se circulara por la izquierda hasta la Segunda Guerra Mundial, mientras que en Québec se circulaba por la derecha.
Sàpiens, noviembre del 2005
Educahistoria web. Fecha de publicación: 10 Dec 2005
Submundos: Curiosidades

Quizás otro día
Foto: "Luz", Manolín Atormentado, al borde de la locura; rodeado de cajetillas de tabaco vacías, de los restos de alcohol de noches tristes y aciagas, esperando quizás poder encontrar algo de alivio y compasión en el color verde de la botella de Cutty Shark. Pero la barba crece y su ausencia no es observada por nadie, ni vecinos, ni familiares… El teléfono no suena. Su maldita previsión está cumpliéndose, sigue solo en casa. “Una casa demasiado grande para una sola persona”, se dice a sí mismo, mientras enciende otro cigarrillo.
Hunde sus manos en su desgreñado cabello, se lamenta por no salir a buscarla, pero la cruel espada de la inseguridad no lo permite. Y siente un dolor intenso que no hace sino aumentar su agonía. Y el teléfono no suena…
El tabaco se acaba; lento va abriendo otra botella verde de alcohol: parece al fin haber encontrado un amigo fiel. Pero lo devora. Vuelta a la desesperación. “Quizá otro día”, piensa.
Pero son muchos los otros días que pasan. Sus ojos cada vez enloquecen más a la ventana, buscando un utópico indicio de su futura libertad. Sin embargo, aquel incómodo sillón es lo único a quien mostrar su desesperanza. Se retuerce en él, se tira del largo pelo, algún cabezazo suena en la pared como la señal de ejecución del sangriento verdugo. Quizás el último puñetazo haya colmado sus ansias de vivir, de disfrutar…
Su última visión fue ella, la fotografía, cruel y perversa como el tirano que inicia la guerra. Respiró hondo, suspiró y soltó la última lágrima que aún le quedaba. “Este último llanto no se lo merece; lloraré mi muerte”.
No pudo celebrarse el entierro, llevaba ya varias semanas inerte cuando lo encontraron. Nadie se molestó por ello. Ella tampoco.
Andrew LeMarek, fecha incierta.
Acabo de rescatar de mi baúl literario esta anécdota que da buena fe de mis primeros días inventando maneras de escribir. Allá por el año 2000, una joven de ojos azules me incitó a no abandonar esta afición que hoy día ocupa gran parte de mi tiempo libre. Por eso, aunque esta historia nada tiene que ver con ella, quise recordarla tal día como hoy.
Submundos: Nocturnidades

Afinando las cuerdas del trigo
Ya mismo tenemos aquí otra vez a los aguiluchos cenizos, veremos a ver como se dan este año, ya que el año pasado me dejaban demasiados descansos, los cuales dedicaba a aburrirme y a ametrallar (fotográficamente) a este conejo mientras se comía las hojas del trigo. Menos mal que el dueño no lo sabe, si no me hubiera echado una bronca por no espantarlo, jejeje. Este día se me paró el macho de cenizo a 1 metro y medio del hide, joder que chiquito es cuando cierra las alas :D A ver si os gusta. Un saludo.
Manolín.
Afinando las cuerdas del trigo, Manolín
Canon EOS 30D + empuñadura Canon BG-E2.
Tamron SP AF 200-500mm f/5-6.3 Di LD
(IF), en 383 mm.
Hide y redes de camuflaje.
Manfrotto 190DB con rótula
484 RC2.
Prioridad al diafragma, 1/500, f/8, ISO 400.
Subexpuesta 1
paso.
Encuadre original.
Manuel Cruz, Fotógrafo de la Naturaleza
Submundos: Naturaleza y medio ambiente

martes 5 de febrero de 2008
Eduardo Galeano, "Patas Arriba"
Desde el punto de vista del sur, el verano del norte es invierno.
Desde el punto de vista de una lombriz, un plato de espaguetis es una orgía.
Donde los hindúes ven una vaca sagrada, otros ven una gran hamburguesa.
Desde el punto de vista de Hipócrates, Galeno, Maimónides y Paracelso, existía una enfermedad llamada indigestión, pero no existía una enfermedad llamada hambre.
Desde el punto de vista de sus vecinos del pueblo de Cardona, el Toto Zaugg, que andaba con la misma ropa en verano y en invierno, era un hombre admirable:
—El Toto nunca tiene frío —decían.
El no decía nada. Frío tenía, pero no tenía abrigo.
Extracto del libro Patas Arriba: La Escuela del Mundo al Revés, de Eduardo Galeano. Ediciones Siglo Veintiuno.
Un libro de obligada lectur para cualquiera que no se conforme con lo impuesto.
Submundos: Grandes Autores

domingo 3 de febrero de 2008
Tan humano como el silencio...por Sergio
La Noche Estrellada, Van GoghEn otras circunstancias me costaría acercarme a la ventana de mi habitación, pero hoy no hay circunstancias…y si la hay… lleva siendo la misma desde que llegué, de modo que soporto la contradicción y respiro hondo, una bocanada de aire fresco que al entrar en mis pulmones se mezcla con el calor que mantiene vivo mi odio, mi pesar y al suspirar se vuelve un elemento inerte más de esta celda. De este modo, lo único que me hace estar vivo es el silencio de afuera. Ahora sé porqué me apoyo en el alfeizar de la ventana del salón todas las noches de verano que me encuentro en casa. Es el silencio el que te hace sentir humano. Aunque… si no fuera por el frescor de esta noche y por el tenue color que invade lo que sólo la luna y aquella farola iluminan, mi humanidad no sería la misma. Sería una especie de animal ansioso, embaucado en una espiral de pensamientos sin el juicio de la vista y el olfato. Por instantes me mezo con la brisa, salgo de la celda y piso la hierba descalzo, sintiendo el cosquilleo de las largas briznas en mis piernas…incluso se eriza el vello de mi piel al sentir el roce de la delicada madrugada contra mi espalda húmeda. Tengo que cruzar los brazos sobre mi torso, con las manos a la altura de los bíceps, acariciándolos…me fundí con la sombra, la noche me hizo una vez más brisa, me hizo de todos el silencio, me hizo grillo, etérea luz y tiempo. Mi cuerpo funciona al igual que los orificios de un instrumento de viento y entona la exacta sinfonía, entona el susurro de la libertad y mi corazón agitado vuelca su grito como una honda percusión, como el sonido de un tambor en la abismal profundidad del océano. Danzan todos los recuerdos, se invitan unos a otros… Si podemos sentirnos libres tan sólo unos instantes, quizás podamos conseguirlo para toda la vida. ¿Cómo no puede el hombre sentir toda esta fuerza tronando, dejando caer sobre la humanidad la ineludible decisión de sentirse parte del mundo?...

Elegimos no formar parte del mundo en el mismo momento que escogemos el camino equivocado, en el mismo momento que obviamos la parte de mar, tierra y aire que compartimos…el momento en que hacemos daño desde la pequeñez como letal aguijón. Dame una razón para ello, dame sólo una razón por la que el hombre despierte sólo, por la que desprecie el amor y se vea obligado al peligro de no sentirse vivo como yo. Para cuando la humanidad muera, seremos el silencio…el mismo que me llevó a sentirme brisa esta noche… para entonces, todos padecerán felices, pues sentirán con gran énfasis por última vez en esta vida, que mejor parte del mundo que individualmente aislado de él.
Autor: Sergio
Submundos: Nocturnidades

lunes 28 de enero de 2008
Placer de dolor
Fotografía: Javier Vallaswww.javiervallas.es
el que empuja mis piernas,
es el viento que las mueve,
el que conduce mis pasos
al último tren sin destino.
Los raíles no aguantarán
tanto peso, se partirán.
Las magras enjutas,
curadas por el olor de la calle,
endurecidas ante la desventura,
solidifican la endeblez
de este jodido talle. Y será
el fulgor mi combustible, y será
la muerte el final. Todo
empezará de nuevo cuando
no se pueda respirar.
El rayo ha entrado por la ventana
y va a ser difícil ke salga.
Malditas ideas de borrachera,
suerte de pensamientos incomprendidos,
los que han traído akí tus celos,
tus miedos, la ira.
Joe Eztrummer
Enero 2008
Submundos: Nocturnidades

lunes 21 de enero de 2008
Nuevas Semillas
Hola amig@s:
Esta es una de las fotos que más me han enseñado. Era la primera vez que conseguía algo dentro de un hide y eso marcó un antes y un después en mi forma de hacer fotos. Antes lo tiraba todo en JPG, no sabía muy bien lo que era eso del RAW, y aunque no fue precisamente en aquel primero de mayo de 2005 cuando empecé en esto de la fotografía (la verdad es que no hace tanto tiempo), ciertamente fue desde entonces cuando empecé más en serio con esta afición y tuve claro que era lo que realmente me gustaba. Antes apenas hacía trabajos previos de observación ni nada, este posadero quedaba muy cerca de un camino que había recorrido en varias ocasiones, y cada vez que pasaba por aquí veía salir unos cuantos abejarucos de una rama alta, así que me dije: “¿y por qué no intentarlo?” Cogí el hide y lo puse pegadito a un olivo cercano, y para que se viera menos le puse las redes de camuflaje pensando en que los abejarucos lo verían y se asustarían. Fuera hacía una temperatura muy agradable, no sé si llegaría a 30º, pero cuando me metí dentro lo primero que me impresionó fue el intenso calor, a pesar de que puse el hide en la sombra (es un pequeño defectillo que tienen los cacharrillos estos, al tener el techo tan bajo te llega todo el calor a la cabeza, aparte su reducido tamaño hace que actúe de la misma forma que lo hace un invernadero). Como no me lo había preparado bien, el posadero me quedaba demasiado alto, tenía que inclinar la cámara casi 45º y encima el único fondo que tenía era el cielo, pero es que para colmo estaba ligeramente nublado y sólo salía un tímido sol de vez en cuando. Me alegré bastante cuando a los pocos minutos se posó uno de nuestros amigos en la rama. Era la primera vez que tenía un abejaruco tan cerca. La sesión transcurrió con normalidad hasta que apareció un segundo abejaruco, uno de ellos se inclinó un poco, el otro se subió encima, y bueno, se pusieron a hacer esto, jejeje. Espero que os guste. Un saludo.
Manolín.
Canon EOS 300D + empuñadura Canon BG-E1.
Tamron 70-300 f/4-5.6 AF Macro 1:2, en 300 mm.
Manfrotto 190DB con rótula 484 RC2.
Hide y redes de camuflaje.
Prioridad al diafragma (creo recordar), 1/800, f/10, ISO 400.
Encuadre original.
Manuel Cruz, "Manolín"
Fotógrafo de la naturaleza
Ver página web
Submundos: Naturaleza y medio ambiente

El Club de la Lucha
El médico elige salvar la vida, reanima vegetales, y ni siquiera él se cree sus consejos, ni siquiera los practica, se siente culpable por administrar veinte miligramos de valium a alguien que tien dudas sobre sí mismo, a cualquier enfermo sin enfermedad, de esos que plagan las aceras de la cobardía; pero necesita mantener su vida, sentirse satisfecho ante el televisor cuando llega a casa, obviar a su familia o a la sociedad -a cualquiera hay que conseguir obviar, porque si no es así comienzan los remordimientos-, hacer como que lucha.
El campesino intenta mantener la tierra que labra limpia, sin impurezas humanas, extrayendo de ella los frutos que tanto trabajo han requerido, recordando los surcos que el sol hacía cicatrizar en la frente de sus padres mientras acarreaban las cestas hasta los mulos. Oliendo a mierda. Así, luchando y sufriendo cada día por sus tierras -las que trabaja-, su sangre se envenena cuando el fruto que realmente recibe es un miserable jornal y no la vida; la que le daría el ser dueño de su destino sin depender del valor monetario del trabajo. Porque el valor monetario del trabajo y el producto de ese trabajo es lo que fulmina su lucha, vendiendo y comprando cachos de vida, cachos de tierra, sin darse cuenta que la tierra es solo una y él mismo con ella.
El preso no entiende de leyes, sólo entiende los golpes. Solamente le vale sobrevivir día a día. Le convencen a base de hostias de que la solución es ser una pared. Le convence su abogado para que confíe en él, para que confíe en el sistema y en las reglas de juego que la vida le ha llevado a desechar. Y confía. Y juega. Y pierde el juego, porque al salir, si sale, se da cuenta de que no se respeta ni respeta lo demás, ni siquiera le respetan a él , aunque luche, aunque sangre, su vida se convierte en un estoico devenir sin preguntas ni respuestas, sin los objetivos del médico o el campesino, porque su corazón sigue en la celda, o quizás es su cuerpo entero el que pende de una soga dentro de la celda.
La puta es puta y ya está. Vende su carne por necesidad o placer y asunto resuelto. Vaga de un lado a otro, o tiene su punto fijo de compraventa de amor y allí pasa sus días, en una esquina de el arenal o en el bungalow hediondo de Shangai, comparte un tazón de arroz con cuatro de sus hacinadas hermanas, tiene dos hijas y es adicta al pegamento, enseña sus pechos a un misógeno que primero la jode y después la mata. Y desde su tumba es capaz de ver como avanza el tiempo gracias al sabor del dinero y la fuerza. Pero ella no pertenece al club de la lucha en el que nos han encerrado. Ella no puede luchar porque no existe. Las putas no viven, sólo sangran, y de eso nadie se acuerda.
Joe Eztrummer
Dekadencia Sonora
Montilla, 2007
Submundos: Nocturnidades

domingo 20 de enero de 2008
Morir en Lacandona (fragmento)
Submundos: Nocturnidades

viernes 14 de diciembre de 2007

lunes 10 de diciembre de 2007
Pedro Salinas... "Lo que eres"
me distrae de lo que dices.
Lanzas palabras veloces,
empavesadas de risas,
invitándome
a ir adonde ellas me lleven.
No te atiendo, no las sigo:
estoy mirando
los labios donde nacieron.
Miras de pronto a lo lejos.
Clavas la mirada allí,
no sé en qué, y se te dispara
a buscarlo ya tu alma
afilada, de saeta.
Yo no miro adonde miras:
yo te estoy viendo mirar.
Y cuando deseas algo
no pienso en lo que tú quieres,
ni lo envidio: es lo de menos.
Lo quieres hoy, lo deseas;
mañana lo olvidarás
por una querencia nueva.
No. Te espero más allá
de los fines y los términos.
En lo que no ha de pasar
me quedo, en el puro acto
de tu deseo, queriéndote.
Y no quiero ya otra cosa
más que verte a ti querer.
De La voz a ti debida, 1933
Submundos: Grandes Autores


lunes 3 de diciembre de 2007
Quod me alit me evertit (fragmento), por Joe Eztrummer
- Misteriosa descripción, Heros, misteriosa- dijo Arturo.
Heros, joven atromentado y solitario, inteligente soberbio en ocasiones; un ser al que todo le parecía mal, excepto sus libros y el fuego azul, excepto la soledad y el misterio.
Cuando terminó de exponer su comentario sobre el hogar de la muchacha, Heros volvió a su sitio de costumbre en las gradas del anfiteatro, un anfiteatro abandonado, dispuesto alrededor de de un cristalino lago que en otros tiempos significó la honradez y la rectitud y que ahora servía de encuentro para marineros sin rumbo. En el centro del lago había una estatua del orador romano Cicerón, atormentada por el paso del tiempo, llena de hojas caducas, como si hubiera caído sobre ella la desgracia del amor. Justo detrás del lago se encontraba el escenario teatral donde antaño se representaron obras clásicas, vacío, sirviendo sólo para escuchar los gritos y la ira de dos hombres sin esperanza.
En este lugar gris y sombrío se movía una leve brisa que refrescó la mente de Heros, cansada por el incesante acoso de Arturo, su instructor de filosofía.
- Si la vida se construye con valentía, hay que ser valiente para llevar una buena vida- argumentó Arturo.
- Estoy de acuerdo, pero para ello hay que saber comprender la vida, y creo que eso sólo se consigue de una forma- contestó Heros.
- ¿Cómo?
- Suicidándose.
- No te comprendo- interrogó aturdido el profesor.
- La única manera de saber que has hecho, en que te has utilizado tu existencia, cual es su significado, se sabe justo al morir- dijo Heros mientras liaba un cigarrillo.
- Hay quién piensa que el hombre solo es un organismo vivo, que su libertad viene determinada por la herencia biológica; en sus vidas la fisiología está por encima de cualquier psicología o salida espiritual; ¿qué opinas sobre esto?
- No opino, me limito a observar...
El metafísico coloquio entre Heros y Arturo comenzaba a decaer, por lo que los dos decidieron marcharse.
Por Joe Eztrummer, Año 2000
Submundos: Nocturnidades

miércoles 28 de noviembre de 2007
Chicago esférico
Danniboy sigue gastando suela. Ya nos contará cuántos kilómetros ha conseguido en esta odisea americana... Chicago, su último destino. ¿El próximo...?
Submundos: Fotomundo

Jornada por el libre uso del espacio público

Lxs compañerxs de la Asamblea estamos organizando para el próximo SÁBADO 1 DE DICIEMBRE, A PARTIR DE LAS 11.00h, EN EL HUERTO DEL REY MORO (C/Enladrillada, s/n - entre Pza. del Pelícano y Pza. San Román), una jornada de actividades como reivindicación del libre uso del espacio público, un día en el que todxs disfrutemos de este espacio recuperado por lxs vecinxs y convertido en huerto y zona verde tras más de tres años de trabajo y cooperación. El día estará cargado de cosas interesantes para disfrute del personal. El dinero que se recaude en la barra irá destinado al apoyo de la campaña contra la 'ordenanza ¿cívica?'. ¡¡nos vemos el sábado!!
Programa:
11.00h - taller de juegos para niños
13.00h - cantautores
14.00h - comida popular vegana
15.00h - juegos populares de siempre - carrera de sacos, pañuelito,...
17.00h - candela flamenca
La calle es tuya, úsala.
Publicado por lacalleesdetodos
Submundos: Blogeando

Lao Tse... "Tao Te Ching"
(A Sergio, por nada en especial...)
Vivir es llegar y morir es volver.Tres hombres de cada diez caminan hacia la vida.
Tres hombres de cada diez caminan hacia la muerte.
Tres hombres de cada diez mueren en el ansia de vivir.
¿Cómo puede sobrevivir el décimo hombre?
He oído decir que quien sabe cuidarse
viaja sin temor al rinoceronte
ni al tigre,
y va desarmado al combate.
El rinoceronte no encuentra donde hincarle el cuerno,
ni el tigre donde clavarle su garra,
ni el arma donde hundir su filo.
¿Por qué?
Porque en él nada puede morir.
Submundos: Grandes Autores

domingo 25 de noviembre de 2007

sábado 24 de noviembre de 2007
Onomatopeya de un despertador
Sueños de Mar, LeMarekDespertar. No de un profundo sueño donde tus palabras callan y tu mente no deja de girar… No de una pesadilla donde corres angustiado sin saber cuál es la última parada. Despertar quiero decir golpear con fuerza tus sienes sintiendo que algo ya no tiene sentido. Que la desconexión fue un éxito y el sueño triunfó sobre la dureza de un mundo cada vez más desorbitado. Despertar quiero decir, sin más, despertar.
Alguna vez, hace mucho tiempo –quizás no tanto- me propuse romper con la fragilidad de mi mente. En mi amor propio quise encontrar la verdadera realidad de mi existir humano y en mi caparazón de cota de malla quise descansar de angustias que eran ya casi un candado a la desesperación.
Lo alcancé. Logré llegar a ese punto culminante de indiferencia hacia esas nubes de humo negro que en días alternos alteraban mi existencia. Conseguí despojarme de aquella estúpida sinrazón y asomarme a un precipicio aún con menos sentido que todo aquello. Vistas hermosas, una sensación de inhalar energías de cordón umbilical a cada paso. Una carne de gallina capaz de conquistar al más sumiso. Un verdadero trago del agua en el manantial de la eterna juventud.
Y, de nuevo, nuevo como nunca, un día te da por sacar la cabeza, por retirarte de ese precipicio que tomado con cautela puede ser francamente estimulante. Como un estupefaciente secreto que crece en nuestros corazones sin más propósito que hacernos un poquito más valientes.
Ahora, que ya no sufro si no encuentro el sentido. Ahora, que no me preocupan las pequeñas miserias del día a día. Ahora, que no salgo más que a dejarme sorprender por los detalles más insospechados. Ahora, que ya me cansé de no pensar más que en el arte de sobrevivir. Ahora, que sólo lucho por vivir. Ahora, despertador de sueños…
“Pipipiiií, pii, piiiii… Pipipiiií, pii, piiiii…”
Andrew LeMarek
Barcelona, 24 de noviembre de 2007
Submundos: Nocturnidades

viernes 23 de noviembre de 2007

jueves 22 de noviembre de 2007
Fernando Fernán-Gómez, "El Viaje a Ninguna Parte"
Aquella noche, después de cerrar, nos quedarnos unos cuantos con los calaveras. En aquel tiempo obligaban a cerrar esos sitios muy pronto. Cosas de Franco, que como él no salía de noche... Su niña, sí, su niña sí que salía con amigos y amigas. A veces se la veía en las salas de fiestas, cuando había una atracción importante. Aún recuerdo su belleza, entre aristocrática y gitana, su mirada oscura... La recuerdo, sí, sí... Ella y las amigas de su mesa estaban siempre muy bien vestidas, es natural. Los dueños de esos locales también obligaban a vestirse bien a las chicas, pero era otra cosa. No había ni punto de comparación.
Submundos: Grandes Autores

lunes 19 de noviembre de 2007
Un braç de l´Amazones

Fátima y Dani están viviendo esa aventura con la que todos soñamos alguna vez. Su viaje a Sudamérica no está exento de vivencias y aconteceres que relatan en su Space. Visitadlo, no tiene desperdicio.














